Finalmente y en forma gradual, el distrito porteño comenzará a investigar delitos penales que hasta ahora, aún ocurriendo en su geografía, estaban a cargo de la Justicia nacional. La Ciudad de Buenos Aires comenzará a juzgar 31 figuras penales que le fueron transferidas en 2011, pero que recién a fin del año pasado terminó de aceptar la Legislatura porteña, que durante el kirchnerismo se resistía a aceptar las competencias si no venían con los fondos correspondientes. Sin embargo, por ahora, si bien el juzgamiento de esos delitos penales lo hacían los fueros nacionales, todavía hay resistencia a la transferencia de jueces y despachos, por lo cual, desde el Ministerio de la Defensa sintetizaron que, “nuevos delitos, mismos jueces”, será por ahora.
Esos delitos abarcan, entre otros, abuso de autoridad y violación de los deberes de los funcionarios públicos, enriquecimiento ilícito de funcionarios y empleados, denegación y retardo de justicia, falsificación de sellos, timbres y marcas, delitos de los funcionarios públicos contra la libertad individual, delitos contra la libertad de trabajo y asociación, desarmado de autos sin autorización, profilaxis y suministro infiel e irregular de medicamentos, abuso de armas, violación de domicilio, tenencia, portación y provisión de armas de guerra de uso civil condicional, delitos y contravenciones en el deporte y en espectáculos deportivos, atentado y resistencia contra la autoridad.