El Gobierno porteño quiere que los alumnos del nivel secundario, de la Ciudad de Buenos Aires, concurran más días a clase y baja así la cantidad de faltas permitidas por año, es decir reduce de 25 a 20 las inasistencias tanto en escuelas públicas como privadas.
Consideran que de otro modo se favorece la deserción escolar.
Según los datos del Ministerio de Educación porteño, actualmente 9 de cada 10 faltas de los estudiantes no se justifican y cada inasistencia impacta directamente en el aprendizaje: en la Ciudad en el nivel secundario la tasa de ausentismo es del 19,6%.



